lunes, 2 de mayo de 2016
martes, 5 de abril de 2016
domingo, 4 de octubre de 2015
Payasos ansiosos de fronteras
Gregorio Morán
“¿Ustedes creen
que un país puede cambiar porque el 47,8% de la población diga sí y el
52,2% diga no? Los payasos con fronteras evaluaron mal la apuesta y
ahora resulta que ganaron las elecciones, pero no el plebiscito sobre el
que apostaron todo”.
Como es poco
probable que los de TV3% hagan el mínimo esfuerzo y el gremio en
general está inclinado a lamer culos con pasión de neófitos belicosos,
voy a intentar un modesto acercamiento al paisaje tras la conversión de
los payasos ansiosos de fronteras en la Armata Brancaleone, aquel filme
inolvidable de Mario Monicelli, con Vittorio Gassman a la cabeza.
¿Ustedes
creen que un país puede cambiar porque el 47,8% de la población diga sí
y el 52,2% diga no? Los payasos con fronteras evaluaron mal la apuesta y
ahora resulta que ganaron las elecciones, pero no el plebiscito sobre
el que apostaron todo. Pero en pura lógica los del no, que sí ganaron el
plebiscito sin proponérselo, tendrían el derecho a descojonarse de
risa. Es decir, que el país está pasando, gracias a un puñado de
descerebrados, por la ruptura del consenso social. Los países no tienen
otra división que la de sus clases sociales, y nosotros sufrimos el
complejo de Eugenio d’Ors; o pensador oficial o nada. Ocurre como en la
Feria de Frankfurt de hace unos años: Catalunya mandó un centenar de
intelectuales, más que Brasil. Nos mata la prepotencia.
Si
tuviera que destacar dos rasgos definitivos de las elecciones
autonómicas más sucias que conoció Catalunya, la primera sería la
liquidación de Unió Democràtica. Con sus deficiencias, corruptelas,
fariseísmos, era el único partido católico en una Catalunya donde la
Iglesia y sus órdenes monásticas ejercen una autoridad notoria. Y por si
fuera poco conservaban un espectro social de respetabilidad y
equilibrio político inexistente en España. Ahora, los jefes, redoblarán
sus despachos y se harán más ricos aún.
La
otra es de mayor alcance. La liquidación de la izquierda en Catalunya
es un fenómeno sobre el que no conozco ni un solo estudio digno, ¡y mire
usted que buena parte de esa supuesta izquierda se dedica a la docencia
y a la pluma!, dicho sea sin ofender. ¿Cuando terminó la poderosísima
(e inane) izquierda catalana salida del franquismo? ¿En 1980, quizá,
cuando Pujol empieza su virreinato y los va colocando a todos?. No
olvidaré la impresión que me causó visitar a Josep Benet, el senador de
izquierda más votado de España, la gran esperanza beata de la Catalunya
progresista, colocado por Pujol en un despacho de las Ramblas. Si Orson
Welles dijo que las traiciones durante el periodo de la caza de brujas
en Hollywood se reducían a conservar las piscinas, aquí estaríamos en la
garantía de un trabajo fijo con derecho a Seguridad Social.
Se
puede ganar una alcaldía si hay una persona hábil y con valor para
detener desahucios, que se apellida Colau y que tiene mano para manejar
un cotarro tan difícil como una gran alcaldía. El final está por ver,
pero sin ella esa izquierda de aluvión no tendría nada que hacer. Pero
de ahí a extrapolar la experiencia e inventarse una romería de
arribistas para repetir el milagro, va un trecho. Si el adversario tiene
un eslogan eficaz como Junts pel Sí, aunque se trate de gentes que se
odian, a quién se le ocurre mantener otro que confunde al electorado
como Sí que es Pot. (¿El qué se puede, imbécil? ¿Tomar el poder?
¿Cambiar el régimen? ¿Qué régimen?). Y encima poner de líder al tipo más
desconocido de la cuadrilla, por eso de los equilibrios entre
camarillas, ¡un exmilitante del PORE, experto en asociaciones de
vecinos, ahora que no pintan nada! Explicar lo que era el PORE sería tan
ridículo como pedirle a Jaume Roures, el grande de los medias y de los
tribunales, nos detallara cómo funcionaba la Liga Comunista
Revolucionaria. Que esa izquierda de chichinabo perdiera, estaba
cantado. Lo que no acabo de entender es qué pintaba el Podemos de Pablo
Iglesias en este guateque de derrotados históricos. Le va a costar más
que pagar las consumiciones.
Algo similar
está empezando a ocurrir en los dos partidos tradicionales. Los
socialistas de Catalunya merecerían una narración de Jardiel Poncela.
Mientras coparon puestos y regalías, todos eran una familia jactanciosa
de su pluralidad, su independencia respecto a presiones exógenas… y su
absoluta carencia de historia y de principios. Sé que hay como mínimo
media docena de gente decente, pero los demás, eternos diputados,
alcaldes, concejales… hasta que llegó la rebaja y la mierda les impidió
seguir flotando, se hundían. Entonces empezaron a correr hacia el socio
mayoritario, que con su 3% se manejaban en la basura como nadadores de
competición. Se hicieron independentistas. Hubo casos tan chuscos como
el del inefable Quim Nadal, de los Nadal y Nadal de Girona de toda la
vida. Un buen día, como perdía la posibilidad de seguir ganando, hizo
una pirueta y con el rostro de cemento armado que ha tenido toda la
vida, se dijo que él era catalanista por encima de todo. El todo ya
pueden ustedes entender qué es.
No sé qué
tipo de expertos, si los mediáticos o los “encuestólogos”, podrán
explicar si el desparpajo de Miquel Iceta bailando a lo barrilete pudo
tener alguna influencia en que la derrota del PSC fuera tremenda, pero
no catastrófica. La música consigue cosas que la prosa y la oratoria no
alcanzan. Pero como no se convierta en cantante melódico no creo que el
asunto prospere. El PSC, que en algún tiempo representaba una supuesta
izquierda en Catalunya, ahora trata de poder pagar a sus empleados y que
no le embarguen los locales, como a Convergència. Otro cadáver a la
espera de enterradores.
¿Esquerra
Republicana? Un partido que no fue de izquierda ni cuando se inventó, lo
explicaba Josep Tarradellas (con gracia) y Heribert Barrera (sin ella;
los dioses no le concedieron sentido del humor, pero le compensaron con
una sólida perversidad). Pero ahí están como si fueran los reyes del
mambo y con un secretario general cuyo defecto físico coincide con el
del partido: nunca se sabe hacia dónde mira.
Y
queda el milagro. Eso que a todos ahora les parece lo más normal del
mundo. La aparición estelar de Ciutadans. No conozco a ningún militante
ni dirigente de Ciutadans, no les votaría en mi vida, pero debo
reconocer que ellos han tenido dos victorias: no una, dos. La primera
haber logrado ser la segunda fuerza política de Catalunya tras sufrir un
boicot informativo que debería avergonzar, si les queda algo de
vergüenza a los de TV3%, y a otros vecinos y colaboradores. Ni siquiera a
Albiol, el candidato del PP, le trataron con tanto desprecio. Al fin y
al cabo, Albiol, no aparecía como un competidor sino como un deportista
amateur, formado en Badalona, y sin ningún rasgo de casta. Seguro que no
pisó nunca el Círculo Ecuestre de Barcelona. Demasiado alto para
camarero. Pero no se confíen, los deportistas tienen sobre los demás una
insólita capacidad de resistencia.
Todo
está en trance de cambio. No me refiero a la CUP, que merecen capítulo
aparte y que cada vez más se asemejan al caganer de los belenes
catalanes: un imprescindible toque autóctono de un señor cagando en
medio de la fiesta. Son la llave de la gobernabilidad de la derecha y si
les dan la presidencia del Parlament, fuera de aspectos de atuendo y
calzado, lo harán atentamente, sin acritud para los adversarios de aquí,
que son “de casa bona”. Ya Julià de Jòdar, escritor menor y trepador
sin suerte, que nadie sospechaba podía estar en la CUP, ha advertido que
Artur Mas debe seguir. Le compensarán.
En
fin y en resumen. No conozco a ningún independentista que no sea
partidario de un mundo sin fronteras, pero entretanto ansía una más, la
suya.
¿Ustedes creen que un país puede cambiar porque el 47,8% de la población diga sí y el 52,2% diga no?
sábado, 19 de septiembre de 2015
Unas elecciones de trileros
Gregorio Morán
No se lo tomen en serio. Es una farsa cuyo único resultado será el de
romper una sociedad para seguir alimentando a la casta política y
aledaños, que llevan manejando este país desde el día aquel que un
individuo gritó desde el balcón de la Generalitat : “En adelante, de
ética y moral hablaremos nosotros”. Es decir, él. Y añadió: “no lo
dudéis, el de hoy es un acto histórico”. Y vaya si lo fue, mientras las
masas arrogantes y ensoberbecidas en su ceguera fascistoide, jaleaban
“¡Pujol president! ¡Catalunya independent!”. Sucedió un miércoles, 30 de
mayo de 1984. La familia que roba unida permanece unida.
Han pasado treinta años de aquello que inició el llamado oasis con
abrevadero. “¿Papá, tú estuviste en la plaza Sant Jaume aquella inefable
tarde? ¿Llevabas la cartilla de ahorros de Banca Catalana? ¿Y
prometiste que aún aumentarías tus ingresos ante aquel rey del cinismo y
la doblez? Pues si es así, papá, mejor que metas la papeleta de los
tuyos en el lugar obligado de los idiotas, el culo”.
Ríanse, ríanse, que en el festival de la estupidez aún hay
espectáculo para rato. Porque no estamos en manos de un loco y un par de
bobos, sino de gente aviesa que no sólo nos ha llevado la cartera sino
que nos quieren garantizar seguir haciéndolo por mor de la patria de la
estafa que ellos representan. A cantar todos, mientras reímos: ¡qué gran
inversión la de embargar las sedes de Convergència!
¿Se han dado cuenta que si leen los discursos transcritos por los
medios de comunicación autóctonos, incluida TV3%, no hay nadie tan
agudo, sensible, tierno, corazón de oro –de oro de verdad y de muchos
quilates– como ese hombre que el destino nos legó bajo el imperativo de
heredar el poder de la familia más tramposa que conoció la Catalunya
reciente? Que un hijo se aprovechara, en fin, está en las inclinaciones
de todo clan. ¡Pero todos, empezando por la primera dama, la floristera,
“és massa”! Ríanse, ríanse, que esto aún va a dar mucho juego. Todo el
mundo habla de nosotros, hasta Obama, dice orgiásticamente el hombre de
la mandíbula de hierro. O César o nada.
Él no será nada, pero nos dejará una sociedad abierta en canal.
Porque la capacidad del político en el que se dan las mismas cantidades
de ambición que de descaro, rodeado de una troupe de aduladores de
seminario, los destrozos que causa el naufragio son irreparables durante
décadas. El acoso real a los disidentes empieza a adoptar en Catalunya
esa fórmula que la dictadura cubana denomina, con desfachatez, “actos de
repulsa”. No hay violencia física, basta con el aislamiento, el insulto
y la amenaza. Los periodistas tenemos una responsabilidad
silenciándolos, porque pronto seremos nosotros las víctimas en esta
sociedad cada día más dividida y con unos niveles de agresividad que no
se detectarán en los barrios altos pero sí en aquellos donde pasar de la
extrema izquierda a la extrema derecha consiste en una leve evaluación
de intereses. Estamos alimentando el huevo de la serpiente, algo
insólito desde hace más de medio siglo en Catalunya. Y por supuesto, la
culpa es del otro, del que no se adapta a “nuestro natural patriotismo,
pacífico y conciliador”.
No creo que en la historia de la democracia en el mundo haya un
precedente como el de las elecciones autonómicas del 27-S. Se lo cuento
para que se enteren, porque yo, que soy paciente y masoquista lector de
periódicos, no he conseguido hasta ahora nadie que me lo explicara.
Convocan elecciones autonómicas, que aseguran van a ser plebiscitarias, y
lo hacen empezando la campaña en el día que el patriotismo de cartón
piedra festeja, el 11 de septiembre, a uno de los cobardes más notables
de la Catalunya contemporánea, Rafael Casanova. Ya me gustaría a mí
saber cuándo se enteró Arturo Mas, aquel chico que jamás en su vida se
“metió en líos”, de quién era el tal Casanova. Su padre no debió de ser,
porque él sí estaba metido en líos muy beneficiosos para su pecunio.
Convoca elecciones en una fecha que no sólo favorece sus intereses
sino que rompe con una tradición de la que el president Mas no tiene ni
idea. (Mandíbula de cemento armado, acaba de publicar con su firma, un
artículo en Libération de París, evocando al presidente fusilado, Lluís
Companys. ¿Quién habrá sido el amanuense que lo redactó? ¡Qué carajo
sabe Mas de Companys y de la historia de Catalunya, de la que ha estado
ausente hasta que le dieron la oportunidad de hacerse un nombre y una
fortuna! ) Y por si fuera poco, las votaciones del 27-S coincidirán con
“un puente” en Barcelona, el de la Mercè, que llevará a la parte más
reacia a su espectáculo, la metropolitana, a desdeñar este juego de
trileros, chapitas y bolitas de papel.
Lo normal es que el candidato que quiere ser presidente encabece la
lista de su partido y más aún si se trata del presidente de la
Generalitat. Pues no, mire usted por donde el desprestigio, las
implicaciones judiciales de él y de su familia, y su falta de vergüenza
reiterada, obligan a encontrar unos colchones que alivien la caída y que
cubran esa parte grosera de su política: la de ejercer de Rajoy en
Catalunya y además capitanear el partido más corrupto de la política
española, en franca competición con los populares. Fíjense en el
detalle: el president de la Generalitat, que aspira a seguir en el
cargo, se coloca a resguardo, en el puesto número 4. Algo inédito,
porque no se trata de una coalición ni nada que se le parezca sino de un
contubernio entre tres trepas y un avispado logrero de la política.
Y como hicieron tamaña operación sin que la opinión pública catalana
dijera ni pío –la opinión pública catalana desde que se retrató en el
Palau de la eminente familia Millet está un tanto de capa caída y se
limita a la conspiración gastronómica; es decir, comer bien sin decirlo a
quién–. Pues fue muy fácil, primero buscaron a un izquierdista de
“familia bona”. Aquí los exjóvenes izquierdistas son como las setas,
surgen apenas deja de llover. No conozco otro lugar donde las
convicciones de los radicales de izquierda puedan cambiar gracias a un
teléfono. Sugiero que el próximo ensayo de hombre tan experimentado como
Xavier Rubert de Ventós debería orientarse hacia el valor de la llamada
telefónica en el sistema de principios de la intelectualidad catalana.
Como Gila: “¿Es el enemigo? Necesitamos que nos ayuden prestándonos a
alguno de los suyos, porque andamos muy mal de personal leído”. Ocurrió
con Ferran Mascarell, procedente de la fecunda cantera de oportunistas
que fue el PSUC, rama Bandera Roja, ¿ya saben?, los que eran partidarios
de la lucha armada y barrer a los reformistas. Iba para candidato a
alcalde socialista y una oportuna llamada del presidente Mas lo
convirtió en fidelísimo convergente. Lo más posmoderno de la política
catalana consiste en ser compañero de viaje en clase preferente.
Esta vez se obró el milagro con un eurodiputado de Iniciativa, Raül
Romeva, del que ni siquiera los suyos tenían en valor. Se repitió la
llamada de Gila y allá se fue. La oportunidad de su vida. Imagínense el
juego de trileros. Usted ve como la bolita de papel entra en la chapa de
Romeva, o de las responsables históricas independientes de las
organizaciones más dependientes de Catalunya, Òmnium Cultural y ANC. Y
mientras usted contempla perplejo las tres chapitas, el experto le dice
que el papelito está en otro sitio, en el dominio del president,
organizador de la timba, que al ser el cuarto no tiene chapa. Cualquier
votante a esto lo llamaría una estafa. Aquí los plumillas de postín
mediático lo denominan “suma de voluntades soberanistas”. Con un pacto
secreto, sobre el que nadie, en nuestros medios de abrevadero, ha
exigido una explicación.
No estamos al borde del abismo, estamos en el límite de la estupidez.
Bastaría con escuchar al de la primera chapa, Raül Romeva: “Catalunya
será el principal aliado que tendrá España en el mundo”. ¡Bravo! Como el
más clásico de los pasodobles taurinos, “En er mundo”.
jueves, 16 de julio de 2015
Funeral por miña nai
O proximo domingo, dia 19, as doce do dia, na Parroquial de San Pedro de Santaballa (Vilalba) celebraremos unha Misa pola miña nai.
Tédea nas vosas pregarias.
Gracias.
lunes, 8 de junio de 2015
La ‘libertad de expresión’ de Xavi
Conversando con mi amigo Miguel a propósito de la
‘pitada’ de la final de la Copa del Rey en el Nou Camp, le digo que, aún siendo
una manifestación de la libertad de expresión de la gente, no me ha gustado que
Xavi Hernández fuese quién formulara públicamente ese innegable derecho. Mi
amigo me recuerda que también Pau Gasol ha redundado en declaraciones
parecidas.
Pero yo observo una gran diferencia entre uno y otro
caso. Gasol trabaja en un país donde la libertad de expresión y el resto de
garantías democráticas están rigurosamente establecidas y son universalmente
respetadas. Pero nuestro crack tarrasense, Xavi, va a ganarse la vida en Qatar.
No es lo mismo. Aunque le llenarán los bolsillos de petrodólares, a él y a toda
su familia, ¿qué clase de libertad de expresión va a tener en el país más rico
del planeta?
Qatar es un minúsculo territorio –poco más grande que el
principado de Asturias- con una población total de algo más de dos millones de
habitantes, un 90 % de los cuales son emigrantes.
Human Rights Wacht, secundada por Amnistía Internacional,
ha sentenciado que la clase obrera qatarí, extranjera por supuesto, realiza “trabajos
forzados”. No es que carezca de ‘libertad de expresión’, que también, sino que
no tienen derechos civiles de ningún tipo, especialmente laborales. El sistema
qatarí de contratación, kafala, es
una suerte de esponsorización del trabajador extranjero por parte de su
empleador quién, a la manera feudal, es dueño y señor de su vida y hacienda.
Cuando te importa la ‘libertad de expresión’ de los que
pitaron el himno español en Barcelona, se supone que te preocupará la tuya
propia y la de quiénes conviven contigo. ¿Expresará Xavi libremente sus
opiniones en su nueva dorada jaula qatarí? No lo creo. Y es una lástima porque
siendo importante el ‘ejercicio’ de las libertades, no lo es menos ser sujeto
‘de jure’ de tal derecho.
Pena por Xavi, por su pérdida de derechos, los ejerza o
no, como el de expresar libremente su opinión. Es lo que tiene la desmesurada
ambición. Descubrirá enseguida que ‘qui
paga, mana’.
Y, ¿quién es más pecador, el que peca por la paga o el
que paga por pecar?
Vicente Carballido
viernes, 22 de mayo de 2015
Jóvenes emigrantes
Entre los escasos 26.000 jóvenes españoles emigrados, según Rajoy y el medio millón de Pedro Sánchez, exageraciones evidentes ambas, la población se halla inmersa en un marasmo nada confortable en relación con la que sea verdaderanente la cifra de migrantes en edad de merecer. ¿Son realmente tantos nuestros jóvenes viajeros? ¿Cuáles son sus motivaciones para abandonar su país? ¿Están todos ellos en estado de necesidad? ¿Tiene algo que ver esta corriente migratoria con la de sus abuelos, emigrantes a Europa en los sesenta, o con la de sus bisabuelos, emigrantes a América en los albores del siglo pasado?
Éstas y otras preguntas similares nos hacemos todos, inclinados siempre hacia el catastrofismo o a la carga de munición contra los gobernantes de turno. Pero, ¿es realmente tan grave el panorama de nuestros jóvenes cuando emigran al exterior? ¿Es tan singular la emigración de jóvenes españoles respecto de la de otras procedencias? ¿No es verdad que el planeta se ha convertido en un lugar ‘de todos’, cercano y accesible como nunca, en el que gentes de todas las latitudes, jóvenes y no tan jóvenes, se trasladan de forma continua de continente, país, ciudad o pueblo?Más allá de lecturas politizadas, en el fragor de la actual batalla electoral de nuestro país, cabe leer la movilidad trashumante de jóvenes como una nueva forma de ocupar su lugar en el mundo sin atender a los estrechos y trasnochados límites de su barrio, su pueblo o su nación, abandonando un limitador ‘espíritu de campanario’ en busca del ‘intercambio’ efectivo con otras culturas, economías y realidades. Sorprende saber que, por raro que nos parezca, son más los jóvenes extranjeros que hoy viven en España que los españolitos que se desplazan por el mundo mundial. ¡No somos tan pioneros en esto del ‘carretera y manta’!Nos hace pensar Josune Aguinaga diciéndonos: “Sin duda, y en muchos casos, estamos ante estrategias sustentadas en la necesidad, pero aun en estos casos, la emigración (y en particular la emigración de los españoles a los países que forman parte de la UE) ya no se topa como en otras épocas con el muro del rechazo, porque en todo el mundo se está instalando una mayor tolerancia hacia “el otro” (que en parte ya es “uno mismo”) y porque forman parte de este amplio colectivo cosmopolita que aparece en prácticamente todos los países. Un colectivo con similares experiencias vitales y en el que la búsqueda de la identidad y de la experiencia emancipadora para poder tomar sus propias decisiones implica un eje compartido y de enorme transcendencia. Con esto no negamos la existencia del emigrante que procede de la necesidad extrema, sino que simplemente señalamos que casi todos llegan a sociedades cosmopolitas.”Hace unos días, en una comida entre matrimonios amigos, comentábamos sobre la situación de nuestros respectivos hijos (todos en edades cercanas a la treintena). En todas las familias allí representadas había ejemplos de hijos transterrados; en ningún caso se emplearon tintes trágicos en la descripción de tales situaciones. Un hijo que hace carrera en la industria de automoción, trasladándose de Turín a Toulouse, con el italiano ya aprendido y el inglés como fórmula de comunicación laboral, en tanto no adquiere un dominio suficiente del idioma galo. Otro que trabaja en una multinacional gringa, con sedes en Bruselas, Londres, París y Madrid, brincando de una a otra sin cesar, tras haber pasado un stage de prueba por seis meses en Bogotá. Otra más, estaba a caballo de Los Ángeles y Nueva York, persiguiendo su sueño de ser bailarina profesional. Un españolito más, cocinero en ciernes, en México, D.F. Se mencionó el caso de un retoño, hijo de un matrimonio amigo, ausente ese día, monje budista en el Punjab hindú, antes de cumplir los 28 años. Uno más, haciendo un máster en una afamada escuela de negocios de Barcelona, con el elevado coste del mismo a cargo de la multinacional alemana que, le paga el gasto, pero lo deja sin sueldo durante los dos cursos de superador aprendizaje; cuando acabe sus estudios deberá trasladarse a algún lugar de Alemania y no podrá abandonar la compañía hasta dos años después de reincorporase. Nuestros jóvenes viajeros, ¿exiliados forzosos o chicos normales en busca de experiencia, superación y futuro?Algo está cambiando constantemente a nuestro alrededor y es bueno que observemos con curiosidad y sin apriorismos esta verdadera revolución en las costumbres de los jóvenes de todas las latitudes, el cambio en sus actitudes y aspiraciones, la superación de hábitos e inercias familiares y sociales que ya no les atan, venturosamente.Otra vez, las palabras de Josune Aguinaga: “Un cambio que parece, y de hecho es, una novedad que se relaciona con la crisis. Sin duda, la situación económica ha propiciado el incremento de casos de jóvenes emigrantes (de los que es imposible dar cifras). Pero la dinámica cultural del fenómeno no puede limitarse a la idea de “no hay trabajo en España y vamos a buscarlo fuera”, sino a la de la ruptura lógica de la dependencia familiar. Se ha quebrado el modelo de relaciones entre las personas jóvenes y sus adultos de referencia, tal y como se ha establecido en España desde la transición democrática, en parte porque ya son muchas las familias que no tienen los recursos suficientes para mantener esta protección que genera dependencia y, en parte, porque entre las propias personas jóvenes, el cosmopolitismo es una estrategia cada vez más aceptada.”E pur si muove! No pueden ponerse puertas al campo. Sean 26.000 o sean medio millón, nuestros jóvenes son ya cosmopolites y no van a renunciar a vivir en un mundo globalizado y sugerente. Si decidieron salir del cascarón, con las motivaciones que fueren, no los podremos detenir y tal vez es major que nos unamos a sus ansias de mejora, experimentación y autodeterminación personal y professional.
jueves, 21 de mayo de 2015
La impostura
En los tiempos que nos toca vivir hay muchas
cosas que no son lo que parecen y muchas que no parecen lo que son. Esta
paradoja se patentiza extraordinariamente en las contiendas electorales.
Durante unas semanas, un cortejo de
variopintos personajes se cruza en nuestras vidas con la pretensión de
condicionarlas en aras de sus idearios, programas, ocurrencias y ambiciones.
Son los candidatos. Sonríen a diestro y siniestro, besan niños y abuelas,
reparten caramelos y abanicos, visitan mercados y residencias de ancianos,… Con
frecuencia se presentan de manera desenfadada, tal como son, despojados de
apariencias, sin atildamientos; otras veces, su disfraz es tan ridículo que no
logra tapar sus vergüenzas.
Llama la atención, en este contexto, la irrupción
en la escena electoral catalana de dos mujeres cuya condición de monjas les ha
dado una relevancia mediática y social desmesuradas. Las señoras Caram y
Forcades pasarían perfectamente desapercibidas ante nuestros ojos sin la
parafernalia de los hábitos con que visten su legítima aspiración de activismo
sociopolítico. Dos mujeres de edad madura dedicadas a actividades de índole
contemplativa, como miembros que son de sendas congregaciones religiosas cuyo
carisma fija la oración y el silencio como prioridades. Con discursos
diferentes, con idearios prácticamente opuestos, ambas profesas se han lanzado
a la carrera electoral propia o de sus mentores políticos sin desmelenarse -las
dos usan cofia- ni despojarse de sus hábitos monacales.
El ejemplo de nuestras dos uniformadas
paisanas representa una novedad en los usos de la política habitual. No solemos ver, entre los candidatos y sus más
cercanos corifeos, médicos con bata y fonendo al cuello, guardias municipales
con pistola al cinto, bomberos con casco y manguera, abogados con toga o
mucamas con delantalillo y cofia. ¿Por qué ellas se nos aparecen con su hábito ceñido con
el cíngulo? ¿No es ésta una forma nada
sutil de impostura? ¿En qué, sino en un ansia de notoriedad, se basa esta
peculiar manera de mostrarse con su diferencial atuendo?
Hasta aquí, consideraciones
sobre su apariencia uniformística. Pero, ¿qué representan realmente estos
hábitos monacales? Por lo que respecta a la señora Forcades vemos que su
profesión religiosa se incardina en la Orden de San Benito. ¿Cuál es la Regla a
la que se someten los profesos y
profesas benedictinos? En su Capítulo 6, la Regla de
San Benito estipula:
1 Hagamos lo que dice el Profeta: "Yo dije: guardaré mis caminos para no pecar con mi lengua; puse un freno a mi boca, enmudecí, me humillé y me abstuve de hablar aun cosas buenas". 2 El Profeta nos muestra aquí que si a veces se deben omitir hasta conversaciones buenas por amor al silencio, con cuanta mayor razón se deben evitar las palabras malas por la pena del pecado.
3 Por tanto, dada la importancia del silencio, rara vez se dé permiso a los discípulos perfectos para hablar aun de cosas buenas, santas y edificantes, 4 porque está escrito: "Si hablas mucho no evitarás el pecado", 5 y en otra parte: "La muerte y la vida están en poder de la lengua". 6 Pues hablar y enseñar le corresponde al maestro, pero callar y escuchar le toca al discípulo.
7 Por eso, cuando haya que pedir algo al superior, pídase con toda humildad y respetuosa sumisión. 8 En cuanto a las bromas, las palabras ociosas y todo lo que haga reír, lo condenamos a una eterna clausura en todo lugar, y no permitimos que el discípulo abra su boca para tales expresiones. “
Si nos fijamos en lo que la
señora Caram viene obligada a observar, por su profesión de dominica, su propio
Convento de Nuestra Señora de los Ángeles y Santa Clara, de Manresa, establece:
“En nuestra comunidad intentemos cada día, vivir íntimamente unidas en comunión de vida e ideales; en generosa disponibilidad, de ayuda entre unas y otras, de mutuo enriquecimiento.Nuestra vida se forja a precio de entrega y renuncia, de gozo y generosidad.Queremos ser focos vivos de oración, donde la presencia orante y silenciosa de las hermanas acoja e invite a la intimidad con Dios.A base de mantener la mirada fija, a lo largo de los años, los días y las horas en el amor incandescente de Dios, purificamos nuestra mirada para ver las cosas como las ve Él.Habitando en la casa del Señor, queremos descubrir la presencia del Señor de la historia.Con la mirada fija en Dios, queremos abrir nuestro corazón, para que la Palabra que Dios pronunciada en la historia tenga acentos de amor y de ternura y para que su Salvación preparada a la vista de todos los pueblos, sea la luz que alumbre a todas las naciones.“Arder e iluminar”: Permanecer en comunión con María, la Madre de Jesús, esperamos, en comunión con toda la Iglesia, la Gran manifestación del Espíritu.Hablamos al Señor de los hombres, de sus inquietudes y anhelos, de sus alegría y tristezas, de su corazón.Escrutadoras de Dios, con todo nuestro ser, las monjas Dominicas, intentamos penetrar en los misterios de Dios, para llegar a ser adoradoras en espíritu y verdad. “
En
fin, nada que ver con esta ‘feria de las vanidades’, a veces glamurosa otras
gregaria, siempre mundana, que constituye toda campaña electoral. ¿Qué pintan
estas señoras aquí, entre tanto
arribista y figurón? Y, en cualquier caso, ¿por qué se manifiestan con hábitos
y medallas que, de significar algo, deberían ser referencia de unos fines,
medios y valores de índole espiritual y responder a las normas inspiradoras de
la vida contemplativa de sus respectivas Congregaciones?
Impostura
se llama este desvergonzado ejercicio de las señoras Caram y Forcades de
transformismo y disfraz. Que se compren un terno o unos tejanos y camisa de
leñador para practicar esa exposición de vanidad pública que es la política en
nuestros lares.
viernes, 27 de marzo de 2015
jueves, 19 de marzo de 2015
El modelo mítico
"(...) El mito garantiza al hombre que lo que se dispone a hacer ha
sido ya
hecho, le ayuda a borrar las dudas que pudiera concebir sobre el
resultado
de su empresa. ¿Por qué vacilar ante una expedición marítima, puesto quel
Héroe mítico la efectuó en un tiempo fabuloso? No hay sino que seguir su
ejemplo. Asimismo, ¿por qué tener miedo a instalarse en un territorio
desconocido y salvaje cuando se sabe lo que se debe que hacer? Basta
simplemente con repetir el ritual cosmogónico, y el territorio
desconocido
(=el "Caos") se transforma en "Cosmos", se hace un
imago mundi, una
"habitación legitimada ritualmente".
La existencia de un modelo ejemplar no dificulta en modo alguno la marcha creadora.
El modelo mítico es susceptible de ilimitadas aplicaciones."
La existencia de un modelo ejemplar no dificulta en modo alguno la marcha creadora.
El modelo mítico es susceptible de ilimitadas aplicaciones."
De MITO Y REALIDAD, Mircea
Eliade, Labor, 1985.
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